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Los universitarios eligen las carreras más fáciles y cortas
lunes, mayo 26, 2008, 03:32 AM


Los alumnos de la UMA descartan las titulaciones experimentales y técnicas. Química o Matemáticas pierden la mitad de los matriculados en sólo un lustro. Llegan peor preparados de la ESO y quieren terminar antes.
Llegar y besar el santo. Los alumnos que acceden a la Universidad de Málaga eligen las carreras más fáciles y cortas, para abandonar cuanto antes la institución académica y entrar en el mercado laboral y ganar dinero. La vocación se ha perdido. Trabajar en lo que gusta parece que ha pasado a un segundo plano. La cultura del esfuerzo y el sacrificio tampoco existe. Por eso, la inmensa mayoría de los universitarios malagueños optan por carreras más cortas y más fáciles. Las titulaciones técnicas y experimentales han sufrido una pérdida irrefrenable y continuada de alumnos en los últimos años. Las ´hueso´ ya no se llevan y, por el contrario, ganan alumnos las diplomaturas (de tres cursos) frente a las licenciaturas.
Otro factor puede ser clave para entender este fenómeno es el peor nivel de formación con el que muchos estudiantes acceden a la Universidad desde la ESO. Cuando se modificó el sistema educativo, se apostó por la escolarización obligatoria hasta los 16 años de edad. Sin embargo, esto ha podido perjudicar a los alumnos que pretenden llegar más lejos en su formación.
La UMA tiene este año 32.640 alumnos matriculados este curso (medio millar menos que el curso anterior, y 5.100 estudiantes perdidos en el último lustro). Hay unas 3.300 mujeres más que hombres, una clasificación por géneros que termina imponiéndose cada vez con más claridad. La inmensa mayoría (el 56,5%) está estudiando carreras de la rama de Ciencias Jurídicas y Sociales (Administración y Dirección de Empresas, Derecho, Periodismo, Psicología, Turismo...). Sin embargo, no son las más demandadas, ya que Medicina (que es la que año tras año, Selectividad tras Selectividad, tiene una mayor nota de corte).
Fisioterapia, Enfermería y PODOLOGIA, todas ellas de la rama de Ciencias de la Salud, recibe€n muchas más solicitudes de las que pueden aceptar.

En el polo opuesto se sitúa Biología, que ha pasado de contar con 1.375 alumnos en 2001 a los actuales 833; Matemáticas, que tenía 311 estudiantes matriculados hace un lustro y este año sólo tiene 165 alumnos; o Química, quizás el caso más flagrante (aunque tiene que competir con Ingeniería Química), que ha visto reducida su cuota de universitarios a más de la mitad en estos últimos seis años (de 669 a 307).
Un caso parecido le ha ocurrido a Informática, que tenía 1.022 matrículas 2001 y este curso se ha quedado en 520. O Ingeniería de Telecomunicaciones, que tenía 1.355 alumnos hace seis años y éste tiene 792 (128 menos que el pasado curso académico). Son ejemplos que demuestran cómo las carreras técnicas han sufrido un descalabro en las matriculaciones. Sólo Arquitectura, por ser de reciente creación y por la gran demanda de arquitectos que exige el entorno socio-económico de la Costa, ha aguantado el tirón de las técnicas.
En el polo opuesto se sitúan las titulaciones de la rama de Ciencias Jurídicas y Sociales, que son estudiadas por el 56,5% del alumnado matriculado en la Universidad de Málaga (en total, 18.440 universitarios). Entre todas ellas, destacan Derecho, con 2.373 estudiantes, y que ha crecido en el número de matrículas tras tres años de descenso (en en el curso 2006/07 eran 2.289 los alumnos de esta facultad); y LADE (licenciatura en Administración y Dirección de Empresas), con 2.201 alumnos.

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